BARCELONA. La inteligencia artificial está cambiando las reglas de la ciberseguridad. No solo porque permite automatizar tareas que antes requerían la intervención de especialistas, sino porque está poniendo capacidades de ataque muy sofisticadas al alcance de un número cada vez mayor de actores. Esta fue una de las principales advertencias de George Kurtz, CEO y fundador de CrowdStrike, durante la sesión inaugural de Fal.Con Europe 2026, celebrado en Barcelona.
Durante años, explicó, los atacantes podían clasificarse en una pirámide según sus capacidades. En la base estaban los hacktivistas, seguidos de los grupos de ciberdelincuencia y, en la cúspide, los actores patrocinados por Estados. La diferencia residía principalmente en los recursos, el conocimiento y el tiempo necesarios para desarrollar ataques complejos. Ese modelo, a su juicio, está dejando de ser válido. “Ahora hay un nuevo depredador en la cúspide, y es el agente”, afirmó George Kurtz, que utilizó el concepto agent state para describir un escenario en el que cualquier grupo criminal o atacante individual puede acceder, mediante IA, a capacidades que antes estaban reservadas a organizaciones mucho más sofisticadas.
Cuando el tiempo de respuesta deja de medirse en minutos
También mencionó el CEO la pérdida de relevancia de las métricas tradicionales de velocidad de ataque, que ahora se mide en segundos, para poner sobre la mesa que los ataques autónomos obligan a revisar esta forma de medir las amenazas. “Estábamos equivocados. Aquello era velocidad humana con mejores herramientas. Ahora los ataques ocurren a la velocidad de inferencia”, afirmó.
Y el problema no se limita a la rapidez. Los agentes pueden ejecutar miles de acciones, muchas de ellas fallidas, entre las que resulta difícil identificar las que realmente comprometen un sistema. George Kurtz describió un incidente con unas 17.000 acciones, en el que las operaciones que causaron daños quedaron ocultas entre numerosos intentos sin éxito.
También advirtió de los riesgos asociados a los modelos de pesos abiertos (open-weight) y aseguró que los agentes no representan únicamente una amenaza externa. “Durante los últimos 30 años hemos intentado mantener a los atacantes fuera. Ahora hemos dejado entrar al agente”, aseguró el directivo, recordando que las propias empresas están incorporándolos a sus procesos sin disponer siempre de suficiente visibilidad sobre sus permisos, las herramientas que utilizan o las acciones que ejecutan.
Falcon Guardian incorpora nuevas capacidades de control
Ante este escenario, CrowdStrike está ampliando Falcon Guardian, su propuesta para proteger agentes de inteligencia artificial en ejecución. George Kurtz anunció nuevas capacidades para supervisar la cadena de suministro de IA, incluida la protección de los paquetes que descargan y ejecutan los agentes, y confirmó la disponibilidad general de AI Gateway. También destacó la integración de Falcon Guardian en entornos de ejecución de agentes de Anthropic.
Una de las novedades es un mecanismo de interrupción, denominado AI kill switch, que permite cortar el acceso de los agentes a los modelos de lenguaje cuando se detecta un comportamiento peligroso. Pero, aunque conocer y detener esas acciones es necesario, no es suficiente. “Las organizaciones también deben comprender las decisiones que toman los sistemas autónomos”, aseguró el CEO dde Crowdstrike, anunciando la compra de Fiddler AI para reforzar la observabilidad de los agentes.
Modelos de IA diseñados específicamente para defender
La segunda parte de la intervención estuvo dedicada a cómo utilizar la propia inteligencia artificial para mejorar las capacidades defensivas.
Recordando que algunos mecanismos de protección que impiden generar código malicioso también pueden dificultar el análisis de ese mismo código durante una investigación, cuestionó George Kurtz las limitaciones de los modelos generalistas para determinadas tareas de ciberseguridad.
“Necesitamos inteligencia artificial construida para los defensores”, defendió el directivo. Esta idea está detrás del Cybersecurity Superintelligence Lab, presentado previamente por CrowdStrike y desarrollado con la colaboración de NVIDIA con el objetivo de crear modelos especializados en ciberseguridad, entrenados con información sobre amenazas, ataques y operaciones de defensa.
Durante Fal.Con Europe, Kurtz ha presentado dos modelos con funciones complementarias. Blue Solana está orientado a las tareas defensivas, mientras que Red Tempest se ha desarrollado para simular el comportamiento de atacantes avanzados y realizar pruebas ofensivas. Ambos forman parte de SafeMind, un sistema diseñado para enfrentarlos de manera continua en entornos controlados. Red Tempest busca vías para comprometer una infraestructura y Blue Solana analiza los resultados, identifica carencias y desarrolla nuevas detecciones y medidas defensivas.
Kurtz explicó que SafeMind ya está contribuyendo a las capacidades de detección de Falcon Guardian y adelantó que CrowdStrike prevé ampliar el acceso a estos modelos y herramientas durante los próximos meses, incluido su uso a través de QuiltWorks.
Más pruebas de seguridad para los sistemas de IA
La intervención incluyó también el anuncio de la intención de CrowdStrike de adquirir Dreadnode, compañía especializada en pruebas automatizadas de seguridad para sistemas de inteligencia artificial.
Según explicó Kurtz, su tecnología permite ejecutar más de un centenar de estrategias de ataque contra modelos, aplicaciones y agentes, con el objetivo de descubrir vulnerabilidades antes de que puedan ser aprovechadas por un adversario.
La adquisición prevista encaja en la estrategia de utilizar pruebas ofensivas continuas para mejorar las capacidades defensivas. Kurtz insistió, además, en que la compañía no pretende limitar estas funciones a sus propios modelos, sino permitir también el uso de tecnologías de terceros.
La sesión terminó recuperando la reflexión inicial sobre el equilibrio entre atacantes y defensores. Para Kurtz, el problema no es únicamente que los adversarios dispongan de inteligencia artificial cada vez más avanzada, sino que los equipos de seguridad necesitan capacidades equivalentes para investigar, anticiparse y responder. “Cada avance en inteligencia artificial puede servir al atacante o puede servir al defensor”, concluyó.
La entrada George Kurtz (CrowdStrike): “Durante 30 años hemos intentado mantener a los atacantes fuera. Ahora hemos dejado entrar a los agentes” se publicó primero en Ciberseguridadtic.
